La campaña de forrajes avanza este año con unas perspectivas productivas razonablemente positivas. Las condiciones agronómicas han permitido obtener una buena cosecha y, aunque unas precipitaciones en estas semanas serían beneficiosas para favorecer los siguientes cortes, el balance productivo está siendo satisfactorio.
Sin embargo, el verdadero desafío de esta campaña no está en el campo.
El sector español de los forrajes es eminentemente exportador. La mayor parte de la alfalfa deshidratada que producimos tiene como destino mercados internacionales, especialmente Oriente Medio y Asia, donde constituye una materia prima esencial para la alimentación de millones de cabezas de ganado. Hablamos, por tanto, de un producto estratégico dentro de la cadena alimentaria mundial.
Durante años, buena parte de estas exportaciones han encontrado en el puerto de Jebel Ali (Dubái) uno de sus principales puntos de entrada al Golfo Pérsico. Desde allí, la mercancía se redistribuía de forma eficiente hacia Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí y otros mercados de la región gracias a una infraestructura logística consolidada y altamente competitiva.
La situación geopolítica de los últimos meses ha alterado profundamente ese equilibrio. Las dificultades para operar con normalidad en el estrecho de Ormuz y la incertidumbre que rodea a esta ruta marítima han obligado al sector a buscar alternativas para garantizar el suministro a sus clientes.
A pesar de las noticias cambiantes e inciertas de cada semana, con el estrecho cerrado o de alto riesgo desde el conflicto con Irán, la carga contenerizada hacia Emiratos se está moviendo por tres vías principales:




1. Puertos de la costa este de EAU (golfo de Omán)
Los buques descargan en Fujairah y Khor Fakkan, accesibles directamente desde el océano Índico sin cruzar Ormuz, y la carga sigue por camión hasta Dubái y el resto del Golfo. Es la ruta principal ahora mismo, pero ambos puertos sufren fuerte congestión — Jebel Ali llegó a caer un 90-95% de actividad tras el cierre temporal del estrecho.
2. Transbordo en Omán
Salalah y Sohar (este último también fuera del estrecho) funcionan como hubs de transbordo, con conexión terrestre hacia EAU.
3. Puente terrestre por Arabia Saudí
MSC opera un corredor mar-tierra: descarga en el mar Rojo (Jeddah) o en Dammam y cruza la península por carretera (+/- 1.300 km vía Riad). Viable pero caro: más tránsito, más flete y más combustible.
Estas alternativas han permitido mantener abierto el comercio internacional, pero también han incrementado de forma significativa los costes logísticos, repercutiendo inevitablemente en el precio final del producto y reduciendo la competitividad de los exportadores.
En FORSA Forrajes San Agustín afrontamos esta situación produciendo con la máxima calidad, para seguir respondiendo a un entorno internacional cambiante y seguir siendo un proveedor fiable para nuestros clientes.
Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación
AREX (Gobierno de Aragón)
