
La exportación de forrajes depende de muchos factores, además de producir un alimento de calidad, es imprescindible cumplir los requisitos sanitarios y administrativos que establece cada país para autorizar la entrada de productos destinados a la alimentación animal.
Uno de esos casos lo hemos vivido recientemente con Corea del Sur, un mercado de gran valor para el sector español de los forrajes que tras la detección en España de un foco de Peste Porcina Africana (PPA), suspendió, por precaución, las importaciones de forrajes españoles. Aunque la alfalfa deshidratada no constituye una vía de transmisión de la enfermedad, la normativa sanitaria internacional permite a los países importadores adoptar medidas preventivas para proteger su cabaña ganadera.
Con el objetivo de recuperar el acceso al mercado coreano, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) inició, en coordinación con las autoridades de la República de Corea, el procedimiento previsto para la homologación de las plantas españolas.
Dentro de ese proceso, una delegación formada por inspectores de la Animal and Plant Quarantine Agency (APQA) de Corea del Sur, acompañados por representantes del MAPA y de los servicios competentes del Gobierno de Aragón, visitó diversas plantas de nuestra comunidad, entre ellas las instalaciones de FORSA, en Almuniente.
Estas visitas tienen como finalidad verificar que las empresas cumplen los requisitos técnicos, sanitarios y de trazabilidad establecidos por las autoridades coreanas para autorizar nuevamente la exportación de alfalfa deshidratada. Para ello se revisan tanto los procedimientos productivos como los sistemas de control y documentación que garantizan la seguridad del producto.
Más allá de la propia inspección, que FORSA superó con éxito, este proceso pone de manifiesto la importancia que tienen los mercados internacionales para el sector español de los forrajes. España produce una parte muy significativa de la alfalfa deshidratada que se comercializa en Europa y destina buena parte de esa producción a la exportación por lo que mantener abiertos estos mercados es fundamental para dar estabilidad al sector y garantizar la competitividad de nuestras empresas.
La recuperación del mercado coreano supone, por tanto, una noticia positiva para todo el sector ya que no solo permitirá recuperar un destino comercial de interés, sino que refuerza la confianza internacional en el sistema productivo español y en la capacidad de nuestras empresas para responder a los estándares de calidad, trazabilidad y seguridad que exigen los mercados más avanzados.
En FORSA entendemos este tipo de auditorías como una oportunidad para seguir demostrando nuestro compromiso con la calidad, la mejora continua y la internacionalización. Porque exportar no consiste únicamente en producir un buen forraje; significa también generar la confianza necesaria para que nuestros clientes sepan que detrás de nuestro producto existe un proceso sólido, transparente y respaldado por los controles de las autoridades competentes.




